Te echaba de menos. Quizás no de manera física, pero extrañaba tu olor y tu voz. Bueno, tampoco vamos a engañarnos, echaba de menos que me cojieras, me molestaras o me hicieras reir con cosquillas. No puedo negar que no recordaba como me cogías de la cintura hacia ti.
No todo lo que parece un final llega a serlo de verdad.

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